jueves, abril 02, 2009

Contra las mujeres.... por ser mujeres!


Entrevista imaginaria con Marcela Lagarde sobre el feminicidio

POR: MARIA MERCEDES TELLO

30-03-2009

Ver imagen en tamaño completo(Todas y Todos) Todas y Todos ha realizado una entrevista imaginaria con la etnóloga y antropóloga feminista Marcela Lagarde, quien desde la presidencia de la Comisión Especial de Seguimiento a los Feminicidios, de la Cámara de Diputados, promovió la investigación sobre feminicidios en Ciudad Juárez, logrando extenderla a todo México. Hemos partido de un texto suyo titulado ¿Qué es Feminicidio? y de algunas de sus respuestas al diario Página/12 de Buenos Aires, buscando hacer más comprensible este término que poco a poco se ha ido introduciendo como categoría analítica en los casos de violencia contra las mujeres en Colombia.

Todas y Todos: En primer lugar, ¿De dónde sacó usted el término feminicidio y explíquenos cómo se dice: feminicidio o femicide?

Marcela Lagarde: La categoría feminicidio es parte del bagaje teórico feminista. Sus sintetizadoras son Diana Russell y Jill Radford. Su texto es Femicide. The politics of woman killing.

La traducción de femicide es femicidio. Sin embargo, traduje femicide como feminicidio y así la he difundido. En castellano femicidio es una voz homóloga a homicidio y sólo significa asesinato de mujeres. Por eso para diferenciarlo preferí la voz feminicidio y denominar así al conjunto de hechos de lesa humanidad que contienen los crímenes y las desapariciones de mujeres.

T y T: ¿De qué se trata cuando hablamos de Feminicidio?

M L: El Feminicidio es una categoría analítica de la teoría política y consiste en enfrentar el problema como parte de la violencia de género contra las mujeres. Este es el primer supuesto epistemológico, teórico y político, y ubicarlo allí es abordar las causas del Feminicidio. El feminicidio es el genocidio contra mujeres y sucede cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales que permiten atentados contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de las mujeres. En el feminicidio concurren en tiempo y espacio, daños contra mujeres realizados por conocidos y desconocidos, por violentos, violadores y asesinos individuales y grupales, ocasionales o profesionales, que conducen a la muerte cruel de algunas de las víctimas. No todos los crímenes son concertados o realizados por asesinos seriales: los hay seriales e individuales, algunos son cometidos por conocidos: parejas, parientes, novios, esposos, acompañantes, familiares, visitas, colegas y compañeros de trabajo; también son perpetrados por desconocidos y anónimos, y por grupos mafiosos de delincuentes ligados a modos de vida violentos y criminales.

T y T: ¿Siempre el feminicidio implica muerte, asesinato de mujeres?

M L: El Feminicidio no sólo comprende los asesinatos, sino que abarca el conjunto de hechos violentos contra las mujeres, muchas de las cuales son supervivientes de atentados violentos contra su entorno, sus bienes, contra ellas mismas; encontramos pues, supervivientes del feminicidio de las que se habla muy poco, casi diríamos que cuando se dice por ahí "casi la mató a golpes" tendríamos una superviviente del feminicidio, por lo tanto en el mundo hay millones de mujeres supervivientes. Pero las que vemos son las que fueron asesinadas, observamos la punta del iceberg cuando vemos a las asesinadas, lo que está abajo es lo que sostiene la violencia contra las mujeres.

T y T: ¿Y qué tienen de común estos crímenes, en qué coinciden?

M L: Todos tienen en común que las mujeres son usables, prescindibles, maltratables y deshechables. Y, desde luego, todos coinciden en su infinita crueldad y son, de hecho, crímenes de odio contra las mujeres. Pero lo que tienen en común es que todos están asociados con violencia de género, que es lo que la gente da por descartado. La gente no se pregunta qué tiene que ver que sean mujeres las asesinadas. Y nosotros precisamente partimos de ese hecho: la mayor parte de las niñas y mujeres asesinadas comparten una situación de discriminación. Hay un mayor número de mujeres pobres asesinadas, pero eso no quiere decir que no haya mujeres de las clases altas acomodadas que hayan sido víctimas de homicidios de género: también las hay, por hombres de su misma clase o víctimas de secuestros para chantajearlas o sacarles dinero como hay casos en Guatemala y México. En México, sobre este aspecto se sabe poco porque hay un secreto policial en torno de los secuestros de personas adineradas.

T y T: En una entrevista a Página/12, en el 2007, usted considera como feminicidio un secuestro, explíquenos porqué.

M L: Porque las escogen por ser mujeres. Como víctimas, dicen los secuestradores, son más fácilmente reducibles a través de la fuerza y la violencia, presentan menos problemas durante el cautiverio que los hombres. Pero son un porcentaje mínimo.

T y T: ¿En qué contextos se da el feminicidio?

M L: Es preciso aclarar que hay feminicidio en condiciones de guerra y de paz. El feminicidio se conforma por el ambiente ideológico y social de machismo y misoginia, de violencia normalizada contra las mujeres, y por ausencias legales y de políticas de gobierno lo que genera condiciones de convivencia insegura para las mujeres, pone en riesgo la vida y favorece el conjunto de crímenes que exigimos esclarecer y eliminar.

T y T: ¿Usted ha calificado el feminicidio como un crimen de Estado, en qué se basa para hacer esta afirmación?

M L: Hay feminicidio cuando el Estado no da garantías a las mujeres y no crea condiciones de seguridad para sus vidas en la comunidad, en la casa, ni en los espacios de trabajo de tránsito o de esparcimiento. Más aún, cuando las autoridades no realizan con eficiencia sus funciones. Para que se de el feminicidio concurren de manera criminal, el silencio, la omisión, la negligencia y la colusión de autoridades encargadas de prevenir y erradicar estos crímenes. Por eso el feminicidio es un crimen de Estado.

T y T: ¿Contribuyen al Feminicidio la tolerancia de la sociedad y la del Estado ante la violencia contra las mujeres?

M L: Contribuyen al feminicidio el silencio social, la desatención, la idea de que hay problemas más urgentes, y la vergüenza y el enojo que no conminan a transformar las cosas sino a disminuir el hecho y demostrar que no son tantas "las muertas".

María Mercedes Tello S.
Programa Radial Todas y Todos
Escuela de Estudios de Género
Universidad Nacional de Colombia




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