martes, julio 07, 2009

Pronunciamiento ley de victimas CNRR

Bogotá, 25 de junio de 2009

LA LEY DE VICTIMAS:

Nuestra incapacidad de alcanzar un propósito común

Alguien afirmaba que los éxitos tienen múltiples paternidades y maternidades, pero

los fracasos son huérfanos.

Es fácil ahora, asumir la postura de señalar culpables y de hacer juicios de

responsabilidades sobre el fracaso en la aspiración de las victimas a tener una ley

favorable a sus derechos. Señalar de culpa a senadores y representantes por su

postura, a las llamadas posturas maximalistas o a quienes argumentaron los costos

fiscales, es la reacción natural de quien se siente a su vez responsable de la pérdida

de una oportunidad.

Todas y todos nos debemos una reflexión, Colombia no logra hacer causa común en

propósitos nacionales, en definiciones que con un poco de generosidad nos llevarían

a dar un paso importante en la consolidación del proceso de verdad, justicia y

reparación para las victimas del conflicto armado en Colombia y en la construcción

de un proyecto de país en paz.

Ahora, cómo explicar a las víctimas que debemos seguir esperando, que debemos

seguir construyendo propuestas, ¿si éstas van a ser truncadas por la falta de

voluntad política de sus gobernantes y de sus legisladores? Perdimos todos y todas,

perdieron las víctimas, perdió el país.

Es bueno recordar que la discusión de la ley de víctimas tuvo un proceso

participativo de múltiples concertaciones entre las víctimas, instituciones como la

Defensoría, la Procuraduría, la CNRR, las ONGs, el ejecutivo, el legislativo. Contó

con las opiniones y recomendaciones de organismos internacionales, se realizaron

audiencias y recorridos por las regiones, pronunciamientos de columnistas y

artículos de prensa nacional e internacional. Reconocer que este esfuerzo terminó

en el hundimiento de la ley, es reconocer que tenemos una enfermedad grave en

Colombia: ser incapaces de confluir en un propósito común unificador: garantizar

los derechos humanos, específicamente, los derechos de las victimas, sin tener que

negociarlos.

Mas allá de buscar como remediamos el tiempo y los esfuerzos perdidos, de buscar

la presentación de una nueva ley, de un referendo o de cualquier otra alternativa,

debemos establecer un mecanismo en donde participen todos los actores y actoras,

que permita llegar a los acuerdos necesarios para que la propuesta que de allí salga

tenga las garantías de ser una apuesta cierta y legítima, porque nace de un

consenso sólido y posible de convertir en realidad los derechos de las víctimas.

Construir un consenso es dejar de lado el cálculo numérico de las mayorías, para

darle paso a un propósito común.

Esta no es tarea fácil, seguramente es la más compleja, la que requiere mayor

generosidad, paciencia y voluntad política, en un país polarizado y en tiempos

electorales, pero es el reto y el sueño de quienes aún creemos que en Colombia es

posible la construcción de la paz con quienes convivimos día a día y con quienes

definitivamente gústenos o no, somos los interlocutores válidos en la democracia

que tenemos hoy.

No podemos seguir generando expectativas en las víctimas, cuando ellas no son

quienes toman las decisiones, pero sí son las que reciben las frustraciones.

Bogotá, 25 de junio de 2009

INTEGRANTES DE LA COMISIÓN NACIONAL DE REPARACIÓN Y RECONCILIACIÓN

Patricia Buriticá Céspedes Comisionada Sociedad Civil

Ana Teresa Bernal M.Comisionada Sociedad Civil

Oscar Rojas Rentería Comisionado Sociedad Civil

Patricia Perdomo González Comisionada En Representación de las Víctimas

Regulo Madero Comisionado En Representación de las Víctimas


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