jueves, noviembre 26, 2009

FEMINISMOPORNOPUNK

FeminismoPornoPunk es un programa estructurado en torno a la investigación y la producción postpornográfica, la crítica de los códigos tradicionales de representación de la sexualidad y la representación multimedia de los cuerpos y las sexualidades subalternas. Beatriz Preciado1 La transformación de la pornografía en cultura de masas a finales de los años sesenta y principios de los setenta del pasado siglo coincide (¿colisión cronológica o sincronía estructural?) con la emergencia de un conjunto de formas de insurrección política y de contestación de las representaciones en las que se apoyan los regimenes sexuales y de género establecidos. Mientras Linda Lovelace abre las bocas americanas a la práctica de la Garganta profunda y las mujeres y las minorías sexuales acceden por primera vez al consumo público de la imagen pornográfica, se sublevan en Francia las multitudes obreras y estudiantiles, los colectivos pacifistas y antirracistas extienden sus críticas al patriarcado, se organizan las primeras manifestaciones feministas y aparecen los primeros grupos de "acción homosexual revolucionaria". Mientras las clases medias descubren qué se oculta Tras la puerta verde, Tee Corinne realiza su "Cunt Coloring Book", un cuaderno de dibujos de vulvas para colorear, Margaret Harrison imagina un ama de casa SM apoyada en una caja warholiana de Brillo y Linda Benglis desnuda, con un dildo y gafas oscuras es portada de Artforum. Pronto, el dispositivo pornográfico, su capacidad performativa para producir cuerpos, placeres y subjetividades, se revela como un espacio de lucha dentro del feminismo y los movimientos gays y lesbianos. A mediados de los 70, el colectivo Women Against Pornography define la representación pornográfica como un lenguaje patriarcal que violenta el cuerpo de las mujeres y pide su censura en beneficio de la lucha contra la discriminación de género y sexual. Este movimiento abolicionista, apoyado en las obras de Andrea Dworkin y Catherine MacKinnon, presenta la relación entre feminismo y pornografía como una oposición política irreconciliable. Frente a este discurso, emerge un nuevo feminismo "pro-sex" (según la expresión de Ellen Willis de 1981) que entiende el cuerpo, la sexualidad y la pornografía como espacios posibles de resignificación y de empoderamiento político para las mujeres y las minorías sexuales. Las iniciativas que reinvindican la posibilidad de pornografías feministas y subalternas se multiplican: Gayle Rubin y Pat Califia dibujan una cartografía plural de las sexualidades minoritarias (gays, lesbianas, SM, fetichistas, transgénero, etc.) irreductible a la dialéctica hombre-mujer; las defensoras de legalización de la prostitución como trabajo sexual, como Norma Jane Almodovar o Gayle Pheterson, critican el abolicionismo y la censura pornográfica como mecanismos estatales de control del cuerpo de las minorías políticas; Annie Sprinkle utiliza la expresión "post-pornografía" del artista Wink van Kempen para presentar su peformance "The Public Cervix Announcement" en la que invita a los espectadores a observar el cuello de su útero con un speculum. Al presentar paródicamente "la verdad del sexo" como un punto al final de un túnel de luz, Sprinkle desvela, por reducción al absurdo, los mecanismos performativos y visuales a través de los que funciona el dispositivo pornográfico. Sprinkle inaugura una forma de reflexividad post-pornográfica: entre el consumidor silencioso y los diversos moralismos abolicionistas, se abre un espacio crítico donde comprender la pornografía en continuidad con otros géneros de representación y crítica cultural. Por otra parte, en respuesta a la mercantilización del cuerpo en la cultura de masas, el movimiento punk (nombre del argot carcelario que significa marica), inspirado al mismo tiempo por la excentricidad sexual del movimiento homosexual, por el glam rock y por el situacionismo, hace del cuerpo abyecto el centro de la escena. Poco después, el movimiento Riot Grrrl hará de la mala, la fea y la furcia figuras femeninas capaces de encarnar una transformación performativa y política. Frente a la construcción de un lenguaje porno único e inspirándose en las políticas del cuerpo y de la sexualidad que emergen con el feminismo pro-sex, las estéticas de la cultura lesbiana, del punk y de las Riot Grrrls, se afirman hoy un conjunto de prácticas discursivas, artísticas y audiovisuales que proponen nuevos modos de representación de los géneros y de la sexualidad. El denominador común de las diferentes estrategias de Fatale Video, On Our Backs, Del Lagrace Volcano, Virginie Despentes, Coralie Trinh-Thi, Shelly Mars, Shue Lea Cheang o Bruce La Bruce es llevar a cabo un desplazamiento radical de la enunciación pornográfica: aquellos que hasta ahora eran objetos de la mirada pornográfica se reapropian de las tecnologías de producción del cuerpo y del placer cuestionando los códigos de representación y su régimen de visibilidad heteronormativa. Las pornografías subalternas surgen del descentramiento y la politización de la mirada pornográfica dominante. En torno a este nuevo feminismo queer adquieren visibilidad educadoras y trabajadoras sexuales, femmes, grupos de vaudeville y burlesque queer, proyectos de lucha contra el SIDA, productores audiovisuales y pornógrafos queer y transgénero… La producción pornográfica dominante, con sus rígidos códigos de género, sus divisiones entre normalidad y patología y sus circuitos cerrados de distribución y consumo se desintegra progresivamente con la irrupción de la producción de video independiente y con los nuevos canales de distribución global que facilita la difusión internet. Se abre así un espacio público inédito en el que hacer sexo, pero también una nueva plataforma de acción e intervención política, de resistencia a los códigos normativos de la pornografía tradicional y de invención de nuevas sexualidades públicas. (Segunda página) FeminismoPornoPunk es un programa estructurado alrededor de la investigación y la producción postpornográfica, la crítica de los códigos tradicionales de representación de la sexualidad y la representación multimedia de los cuerpos y las sexualidades subalternas. Superando la oposición feminismo anti-porno/pro-porno y siguiendo los trabajos de Michel Foucault, Judtih Butler y Linda Williams, este proyecto explora la pornografía como una de las tecnologías biopolíticas de producción y normalización del cuerpo, del género, de la sexualidad y del placer en las sociedades postindustriales. Este encuentro toma el dispositivo pornográfico como lugar de entrecruzamiento de tres espacios políticos y de crítica cultural al mismo tiempo conectados y discontinuos: el feminismo como lenguaje y práctica de ampliación del horizonte de la esfera pública a partir de una crítica de la opresión de género; el movimiento queer de minorías sexuales disidentes y crítica de la normalización heterosexual y el Punk como práctica de invención de nuevas técnicas baratas de intervención crítica ("doityourself", "become the media"), apelando a su dimensión políticamente incorrecta, sucia e irrecuperable. Se trata de dar visibilidad a las prácticas y los discursos de reapropiación del dispositivo pornográfico como máquina de subjetivación disidente que surgen en las culturas femininistas y queer. Nos interesan las representaciones pornográficas subalternas y su capacidad para funcionar como espacios críticos y de contestación en los que redefinir las identidades sexuales y de género. Convocamos aquí a una pluralidad de actores sociales, investigadores, performers, activistas, directores y productores cinematográficos, actores y actrices porno, artistas y músicos que, herederos de las culturas feministas, punk y queer intervienen en las nuevas tecnologías de producción de placer audiovisual. Se trata de crear redes de producción de conocimiento y visibilidad postpornográficas entre diferentes artistas, activistas y colectivos, continuando las líneas de investigación y creación e intervención política abiertas por la Maratón Postporno (Macba, 2003). 1Es filósofa. Premio extraordinario fin de carrera y becaria Fulbright, estudió primero filosofía y teoría del género en la New School for Social Research de Nueva York donde fue alumna de Jacques Derrida y Agnès Heller, y después en Princeton University, donde se doctora en Teoría de la arquitectura. En 1999 llega a París gracias a una invitación de Derrida para participar en los seminarios de l'École des Hautes Études en Sciences Sociales. Colabora en la emergencia de la teoría queer en Francia, formando parte del grupo de escritores del Rayon Gay dirigido por Guillaume Dustan que marcará un giro político y literario en el contexto europeo. Publica entonces su primer libro, Manifiesto contra-sexual, aclamado por la crítica francesa como 'el nuevo libro rojo de la teoría queer' y traducido después en cinco idiomas. A través de sus escritos y sus talleres, se pondrán en marcha en Francia y en España nuevas incitativas teóricas y políticas drag king, postpornográficas y transgénero. Actualmente, enseña teoría del género en diferentes universidades nacionales y extranjeras entre las que cabe destacar la Universidad de Paris VIII, l'École des Beaux Arts de Bourges o el Programa de Estudios Independientes del Museu d'Art Contemporani de Barcelona. Autora deTesto yonqui: Sexo, drogas y biopolítica (El libro comienza siendo un diario de administración de testosterona en gel. Se trata de una hormona sintética que hoy puede conseguirse solamente dentro del marco de un proceso de cambio de sexo de mujer a hombre. El libro surge de una doble premisa: el deseo de auto-administrarme testosterona y la voluntad de hacerlo fuera del protocolo estatal de cambio de sexo. Fuera de un protocolo de cambio de sexo, la administración de testosterona se vuelve una droga ilegal. Pero, ¿por qué debería el Estado controlar el uso y consumo de las hormonas así llamadas sexuales? En el libro, frente a la gestión psiquiátrica de la transexualidad, se aboga por un uso libre (copyleft) de las hormonas sexuales y de los códigos de género) Es la autora de numerosos ensayos entre los que destacan : " Sex Design " (Centre Pompidou, 2007), " Multitudes Queer " (Multitudes, 2004), " Savoirs-Vampires@War " (Multitudes, 2005).




Discover the new Windows Vista Learn more!

miércoles, noviembre 25, 2009


 

Calendario de Actividades Campaña 16 días de Activismo contra la Violencia hacía las Mujeres - 2009

 

LEMA: COMPROMÉTETE – ACTÚA – RECLAMA: PODEMOS ACABAR CON LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

 

 

FECHA

ACTIVIDAD

LUGAR Y HORA

CONVOCAN

25 de Noviembre

 

Siembra oficial del árbol de la CAMPAÑA DEL SECRETARIO GENERAL

 

 "ÚNETE PARA PONER FIN A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES"

Parque de la Independencia

 

Bogotá

UNIFEM

 

25 de Noviembre

 

 

No nos cansaremos de insistir:

¡En Bogotá la violencia contra las Mujeres es inaceptable!

 

Hazte parte! La ciudad es tuya!

ACJ – YMCA

Carrera 16 A

No. 28 B – 33

 

Hora: 5pm

 

Programa Regional Ciudades sin Violencia

 

Red Mujer y Hábitat – AVP

Red Nacional de Mujeres – CIASE

Subsecretaria Mujer, Género y Diversidad Sexual. Alcaldía Mayor de Bogotá

UNIFEM

25 de Noviembre

 

Foro: El Estado Colombiano frente a la Violencia contra las Mujeres

 

 

Aparta Suites Tequendama. Bogotá

Hora: 7:30 a.m. a 12:30

 

Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer

 

  Programa Integral contra Violencias de Género.

 

 

25 de Noviembre

Movilización Nacional por la  Negociación Política del Conflicto

 

 

Punto de Encuentro: Parque Nacional

 

11am.

Corporación Casa de la Mujer

CLADEM

Tribunal DESC

Cepalc

IMP

Red Nacional de Mujeres Desplazadas

Poder Ciudadano

Mesa Mujer y Economía

Marcha Mundial de las Mujeres

 

25 de Noviembre

Foro: NO escondamos la violencia contra la Mujer

Salón Comuneros – Concejo de Bogotá

9 am

 

Mesa Directiva

Concejo de Bogotá

 

25 de Noviembre

 

SIN MI PUÑO Y CON MI LETRA

 

Porque acabar la violencia contra las mujeres y las niñas colombianas también está en las manos de los hombres

Firmemos el Pacto

 

Durante todo el día se dispondrán varios puntos en la ciudad donde los hombres se podrán acercar para firmar este compromiso, estarán ubicados en el Parque de la 93, la Plaza de Bolívar, Paloquemao, Calle 85 con cra 15, Eje Ambiental, Plaza Central de Suba, Kennedy sobre la carrera 50, Profamilia, Universidad Nacional y en Casa Ensamble (Park Way).

 

Invitan:

Red Nacional de Mujeres

Campaña Ni Con el Pétalo de una Rosa

Colectivos de Masculinidades

Programa Ciudades Seguras

Corporación Humanas

Profamilia

 

Con el apoyo de:

 

Programa Integral contra Violencias de Género

25 de Noviembre

 

Movilización por la Ciudad 

 

"Ni Una Más"

 

Con participación de las bandas de Paz de las Instituciones Educativas

Buenaventura

8: 00 A.M. A 12: 00 M.

 

Recorrido por las principales calles de Buenaventura, salida del SENA hasta el Parque Néstor Urbano Tenorio

 

 

FUNDEMUJER y Confluencia de Mujeres

25 de Noviembre

Foro Educativo denominado "No debemos maltratar a las mujeres, a los hombres tampoco" Desaprendiendo la violencia de género en las instituciones educativas.

Cartagena

Colegio Salesiano

9am – 12m

Secretaría de Educación Distrital, Plan International, Funsarep y Programa Integral contra las Violencias de Género

 

25 de Noviembre

Marcha "Rompemos el silencio"

 

Pasto

8:30 a.m.

Salida:

Llegada: Plaza del carnaval

 

Alcaldía de Pasto

Organizaciones sociales

 

Apoya:

 

Programa Integral contra Violencias de Género

27 – 30  de Noviembre

 

III Encuentro de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género

 

 

 

Sala Múltiple Santiago Páramo

 

 

Pontificia Universidad Javeriana

Bogotá

 

 

 

Coordina: Fundación Acción Comunicar

 

Con el apoyo de:

 

UNIFEM

UNFPA

FESCOL

Alcaldía Mayor de Bogotá

Universidad Javeriana

Universidad Santo Tomás

Red Alma Mater

Instituto PENSAR

ETB

28 de Noviembre

MURAL "NI UNA MAS"

Buenaventura

8:00 a.m.

SECRETARIA DE SALUD Y FUNDARIS

 

30 de Noviembre

Acto de Cierre:

Tertulia Literaria "QUE VIVA LA VIDA"

 

Participación de Poetizas y Poetas regionales y Locales.

 

Buenaventura

7: 00 P.M.

PCN, FUNDARQUI y Programa Integral contra Violencias de Género.

30 de noviembre a 1 de diciembre

Segundo Encuentro Nacional de Violencia Sexual Basada en Género

Bogotá

Equipo Multifuncional Violencia Sexual basada en Género y Desplazamiento ACNUR

A partir del 25 de Noviembre

 

Exposición simultánea en 9 ciudades de Colombia e itinerante por las diferentes regiones

"LAS MUJERES TENEMOS MEMORIA

TODAS LAS VOCES CONTRA LA VIOLENCIA"

Cien afiches en las luchas de las mujeres

 

 

Bogotá, Quibdó, Cali, Popayán, Medellín, Bucaramanga, Cartagena

Buenaventura y Pasto

 

 

Synergia

Cordaid

 

Apoya:

 

Programa Integral contra Violencias de Género

25 de Noviembre y durante un mes

 

Vallas publicitarias "Nadie tiene derecho a dañar una obra de arte"

con motivo de la Monalisa

 

Cartagena,  Bogotá y Pasto

Synergia

Cordaid

 

Apoya:

Programa Integral contra Violencias de Género

 

10 de Diciembre

 

Socialización del  documento construido colectivamente sobre las Recomendaciones del Comité la CEDAW al gobierno colombiano.

 

 

Villavicencio, Meta

Confluencia Nacional de Redes de Mujeres

 

UNFPA

 

Visitemos nuestro blog: Producción talleristas Renata Cali
Ana María Gómez
Gestora cultural
Celular o móvil: 3103905205
Cali, Colombia
http://paginadeanamariagomez.blogspot.com
  




Invite your mail contacts to join your friends list with Windows Live Spaces. It's easy! Try it!
Cali La Megraobra 22: Un municipio libre de violencias para las mujeres


Violencia hacia la mujer: parte del sistema patriarcal y capitalista



Violencia hacia la mujer: parte inherente del sistema patriarcal y capitalista

 
Marcha Mundial de las Mujeres

La violencia hacia las mujeres es estructural, es una propiedad inherente de los sistemas patriarcal y capitalista, y es usada como una herramienta de control de la vida, cuerpo y sexualidad de las mujeres por hombres, grupos de hombres, instituciones patriarcales y Estados. A pesar de que afecta a las mujeres como grupo social, cada violencia tiene un contexto específico y tenemos que comprender cómo, cuándo y por qué ocurre la violencia hacia las mujeres.

La idea general sobre la violencia hacia las mujeres es que se trata de una situación extrema o localizada, involucrando a personas individuales. Pero ella nos toca a todas, pues todas ya tuvimos miedo, cambiamos nuestro comportamiento, limitamos nuestras opciones por la amenaza de la violencia. Otra idea es que la violencia hacia las mujeres es sólo un problema de las clases bajas y de las culturas "bárbaras". Sin embargo, también sabemos que ese tipo de violencia es transversal y que atraviesa todas las clases sociales y diferentes culturas, religiones y situaciones geopolíticas.

A pesar de ser más común en la esfera privada –como violencia doméstica, sea ésta sexual, física, psicológica o abuso sexual– la violencia hacia las mujeres y niñas ocurre también en la esfera pública, que incluye (pero no se limita a): feminicidio, acoso sexual y físico en el lugar de trabajo, diferentes formas de violación, mercantilizació n del cuerpo de las mujeres, tráfico de mujeres y niñas, prostitución, pornografía, esclavitud, esterilizació n forzada, lesbofobia, negación del aborto seguro y de las opciones reproductivas y autodeterminació n , etc.  El silencio, la discriminació n, la impunidad, la dependencia de las mujeres en relación a los hombres y las justificaciones teóricas y psicológicas toleran y agravan la violencia hacia las mujeres.

 La violencia, la amenaza o el miedo a la violencia, son utilizados para excluir a las mujeres del espacio público.  Las mujeres pagan con sus vidas por trabajar en la esfera pública en lugar de quedarse en casa como lo dictamina la cultura patriarcal, por ir a la escuela o a la universidad, por "atreverse" a vivir su sexualidad abiertamente, por prostituirse a ellas mismas por falta de opciones. En un contexto de criminalizació n de los movimientos sociales, la represión contra mujeres activistas involucradas con la lucha muchas veces toma la forma de violencia sexual.  Además, la discriminació n contra las mujeres se compone por la intersección de diferentes formas de opresión: ellas son discriminadas por ser mujeres, pero también por su color de piel, lengua, raza, etnia, clase social (y situación financiera), religión, sexualidad.. .

La raíz de la violencia hacia las mujeres está en el sistema patriarcal y el capitalismo, que imponen una necesidad de control, apropiación y explotación del cuerpo, vida y sexualidad de las mujeres. El patriarcado funciona a través de dos principios: la noción que las mujeres son propiedad de los hombres (y por eso las mujeres estarían al servicio de los hombres y no podrían decirles que no nunca) y la división de las mujeres en dos categorías: "santas" y "putas". Como parte de ese sistema, la violencia es la punición para aquellas que no se encuadran en el papel de la "santa" buena madre y esposa. Por ejemplo, es común que los hombres justifiquen que agredieron, verbal o físicamente, a sus esposas porque la comida no estaba lista o porque la ropa que querían ponerse no estaba limpia. También es un castigo para aquellas que son consideradas "putas" y los agresores y la sociedad justifican la agresión diciendo que la mujer estaba caminando sola de noche, o porque son lesbianas y se les debe enseñar a ser heterosexuales, o porque la ropa que la mujer usaba no era decente.

Como parte de la cultura patriarcal, la masculinidad está asociada a la agresividad, y a los jóvenes se les enseña que ser violentos (y no mostrar emociones) es ser un "verdadero hombre", empujándolos –en algunos casos– a unirse a bandas sexistas o racistas. Nuevas formas de violencia con respecto a jóvenes mujeres, como asedio sexual hacia las estudiantes y violencia de grupos en las escuelas, se revelan y crecen cada día. Las mismas instauran relaciones y divisiones sexistas de papeles entre jóvenes mujeres y hombres sin que haya cualquier discusión pública sobre esos estereotipos devastadores. La noción impuesta por el patriarcado de que las mujeres son la propiedad de los hombres incluye también un aspecto económico que se expresa en la unión entre el patriarcado y el capitalismo, imponiendo una división sexual del trabajo con roles "naturales" para mujeres y hombres. De esta forma, las mujeres son caracterizadas como mano de obra muy barata siempre disponible para el cuidado de los otros y para todo el trabajo que esto implica. Así, asistimos a dos niveles de dominación de las mujeres dentro de los sistemas patriarcal y capitalista: por un lado, hay una explotación del trabajo de las mujeres y, por otro, la violencia como herramienta para mantener la dominación del hombre. Y, por lo tanto, no podemos hablar en la erradicación de la violencia hacia las mujeres sin demandar la erradicación de los sistemas patriarcal, capitalista y colonialista.

La violencia contra las mujeres y la misoginia son intensificadas en la medida en que los actores y políticas de la globalización neoliberal se afianzan en la economía. El feminicidio[1] aumenta cuando se promueven y firman acuerdos de libre comercio en las Américas (como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte – NAFTA en inglés, bajo el cual los lugares de trabajo, como las fábricas, aprovechan de la flexibilidad de las leyes laborales y ambientales) : un gran número de mujeres mexicanas son asesinadas, por ejemplo, cuando cruzan la frontera con los Estados Unidos y en la propia ciudad fronteriza de Ciudad Juárez. El ataque a los derechos reproductivos y a los servicios de salud ha ido en aumento a medida que los servicios sociales se han ido privatizando o se les ha recortado el presupuesto. Cada vez más, son traficadas mujeres cada vez más jóvenes, a medida que se globaliza la industria sexual. Las mujeres son violadas en guerras desatadas en nombre de la "propagación de la libertad" y en las invasiones realizadas por potencias extranjeras (como la invasión americana a Afganistán) que se "justifican" en nombre de la defensa de los derechos de las mujeres.

¿Cómo podemos luchar contra la violencia hacia las mujeres?

En muchos países ya hay leyes y convenciones internacionales como la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminació n contra las Mujeres (CEDAW en inglés) que "protegen" a las mujeres, pero no son suficientes, porque muchas veces ni siquiera son aplicadas en la práctica. Aún más, estas leyes y convenciones ponen el foco de la violencia en las mujeres, como si fuera nuestro problema, con el cual tenemos que lidiar, cuando –por el contrario, y como hemos visto anteriormente– necesitamos cuestionar el papel de los hombres en la violencia y denunciar el hecho de que la violencia es estructural.

Sabemos que las medidas punitivas son necesarias, pero insuficientes para erradicar la violencia; en aquellos países donde existen es difícil que lleguen a las mujeres que no pertenecen a la categoría clase media, urbana y blanca. Tenemos que exigir que nuestros Estados se hagan responsables, demandar políticas públicas para las sobrevivientes de violencias, para las mujeres y niños traficados, para los grupos minoritarios (mujeres de color, de determinada religión, etc.), para las mujeres rurales, migrantes e indígenas. Pero además, son necesarias acciones que busquen prevenir y que cohíban los actos de violencia antes de que ocurran.

Tenemos también que discutir el rol de los gobiernos y del Estado. Hoy día el Estado es simultáneamente protector y opresor, a la vez portador del interés general y defensor de los privilegios, y patriarcal y violento (contra las mujeres, pueblos indígenas, migrantes, personas de color[2]). Incluso la policía que hace cumplir muchas de las políticas que demandamos, a su vez es la misma que perpetra la violencia hacia las mujeres, reprime a los movimientos sociales y es parcial en términos sociales y raciales. Reconocemos la contradicción inherente de esta situación, pues el hecho es que, para muchas mujeres, contar con el Estado, que representa un poder exterior y superior, es la única forma que tienen para defenderse contra la violencia en sus comunidades y familias.

Por el contrario, el Estado que nosotras demandamos es aquel que promueva las libertades y derechos para todas y todos, que intervenga en la economía y que esté estructurado con formas diversificadas de democracia participativa y control ciudadano.

Las mujeres siempre han resistido, y siguen resistiendo, en el ámbito individual y colectivo. Siempre que una mujer actúa de esa forma, al desafiar o denunciar la violencia contra ella misma o mujeres de su comunidad, está rompiendo con el paradigma dominante. Necesitamos apoyar su resistencia al condenar y denunciar a los hombres que cometen violencia contra las mujeres, y confrontar públicamente a los hombres y a la sociedad sobre el tema de la violencia hacia las mujeres. También debemos denunciar la complicidad de hombres, Estados e instituciones tales como las fuerzas armadas y religiones. Necesitamos movilizar a la sociedad civil, pensar estratégicamente y promover acciones radicales para la prevención y denuncia de la violencia masculina contra las mujeres. En ese proceso, las mujeres del sector no lucrativo –que brindan servicios que son esenciales para el empoderamiento y atención de las mujeres– y movimientos locales fuertes –donde las mujeres de las comunidades son protagonistas– juegan un papel decisivo.

Nosotras de la Marcha Mundial de las Mujeres queremos generar un debate y una acción política amplia que promueva cambios en nuestras culturas patriarcales y se anticipe a la realización de la violencia, siendo verdaderamente preventiva. Ya se conoce la extensión y la intensidad de la violencia, entonces, no es necesario esperar que exista más una denuncia, sino tener ese tema en la agenda de los grupos de mujeres, en las organizaciones mixtas, en las radios comunitarias, en los periódicos y medios de comunicación de los movimientos. Para eso, creemos que el movimiento feminista debe construir una fuerte y amplia auto-organizació n de las mujeres luchando por la autonomía (económica, sexual, reproductiva, personal, etc.) y la autodeterminació n.

Los grupos de mujeres se fortalecen a través de encuentros de diálogo, debates, manifestaciones, trabajos corporales de auto-defensa. El objetivo no es ubicar a la violencia sexista como un problema de algunas mujeres, sino fortalecernos a todas, aprendiendo y reaprendiendo a resistir, a construir y reconstruir nuestras vidas sin violencia.

Valorizamos como un paso importante en esta lucha el hecho de que movimientos sociales mixtos –que sean urbanos o rurales– se dispongan a enfrentar a la violencia contra las mujeres. Para este fin, declaramos nuestra solidaridad con la Via Campesina en su "Campaña Mundial por el fin de la Violencia contra las Mujeres" que fue lanzada en su 5ta Conferencia Internacional realizada en Mozambique en octubre de 2008. Reconocemos la importancia de que tanto mujeres y hombres se ocupen de responsabilizar a los hombres por la violencia contra las mujeres.
 

Frente a la violencia hacia las mujeres, demandamos:

§ La adopción de medidas que indiquen el compromiso de los diversos actores para reconocer a las mujeres como individuos y ciudadanas de pleno derecho desde la infancia. Por ejemplo: la utilización de lenguaje inclusivo en materiales didácticos, la promoción de una educación no-sexista que rompa con la división sexual e jerárquica de roles entre niños y niñas, campañas de concienciació n popular y la garantía de espacios de participación política;

§ El apoyo con recursos a los movimientos de mujeres y grupos de mujeres sin fines de lucro, que están al frente en el soporte de las que se recuperan de discriminaciones, abusos y violencias;

§ La atribución de responsabilidad a los medios comerciales como portavoces de los sistemas patriarcal y capitalista por la continua mala representació n, apropiación y abuso del cuerpo femenino;

 § La prevención de la violencia hacia las mujeres y niñas por medio de actividades de sensibilizació n, explicitando cómo ocurre la violencia, cuáles son sus causas, y cómo se manifiesta, así como por medio del estimulo a la auto organización de las mujeres;

§ La condenación del uso sistemático del cuerpo de las mujeres como arma de guerra en conflictos armados, así como el rechazo que ellas enfrentan (y los niños nacidos producto de violaciones) de parte de sus familias y comunidades, siendo culpadas por la violencia que han sufrido;

§ La punición de los perpetradores de la violencia - sea en la esfera privada, sea en la esfera pública - hacia las mujeres.

 
Y nos comprometimos a:

 § Denunciar las distintas expresiones de la violencia patriarcal hacia las mujeres en los diversos países, como (pero no limitado a), el feminicidio, las mutilaciones genitales, el levirat - sororat[3], 'crímenes de honor", turismo sexual, tráfico de mujeres y niñas, esterilizació n forzada y las situaciones de violencia vividas por las mujeres comprometidas con las luchas, las mujeres encarceladas, las lesbianas y las mujeres con discapacidades;

§ Trabajar para transferir hacia los hombres perpetradores de la violencia el estigma que actualmente recae sobre las mujeres victimas;  

 § Denunciar la mercantilizació n del cuerpo de las mujeres y continuar el debate sobre la prostitución, especialmente por ocasión de la Copa Mundial de Fútbol en 2010;

 § Dar visibilidad a todas las formas de resistencia de las mujeres a la violencia sexista, sobre todo en ámbito colectivo, y de esta forma romper la cultura del silencio en nuestras comunidades que rodean a esta violencia;

§ Combatir la violencia a través de acciones de sensibilizació n junto a movimientos sociales aliados, y campañas de educación popular que favorezcan la concienciació n feminista;

 § Hacer visibles los vínculos entre las políticas patriarcales que perpetúan la violencia contra las mujeres (tales como la impunidad para los agresores, la negación de la autodeterminació n reproductiva, criminalizació n de mujeres activistas, prohibición del aborto, etc.) y actores y políticas neoliberales. Llamar la atención sobre el feminicidio, por ejemplo, y sus vínculos con los acuerdos de libre comercio; 

 § Trabajar en alianza con movimientos sociales mixtos (en los cuales hombres y mujeres participan) para garantizar la construcción de un ambiente en el cual la violencia contra las mujeres no sea aceptable (y de espacios físicos libres de violencia) como principio rector de estos movimientos.

============ ===

*Texto referente al campo de acción "Violencia hacia las mujeres", de subsidio a la preparación de la Tercera Acción Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres. Los textos de todos los campos de acción están disponibles en castellano, inglés y francés en el sitio de la MMM: http://www.marchemo ndiale.org 

 ************ *****

[1] El misógino y excepcionalmente brutal genocidio de mujeres, muchas veces acompañado por violencia sexual extrema e impunidad para sus agresores.

[2] Por ejemplo, en 2007, la tasa de encarcelamiento en prisiones estaduales o federales en EEUU, de hombres blancos fue de 773 sobre 100,000, de hombres negros 4,618 sobre 100,000, de hombres hispanos 1,747 sobre 100,000. La tasa de mujeres blancas es 95 sobre 100,000, de mujeres negras 348 sobre 100,000, de mujeres hispanas 146 sobre 100,000 (Sabol, William J., Couture, Heather, Bureau of Justice Statistics, Prison Inmates at Midyear 2007, Washington, DC: US Department of Justice, 2008).

[3] Casamiento forzado de una viuda con el cuñado o de un viudo con la hermana de su difunta esposa.

************ ********* ********* ********* ********* ********* ********* ********* ********* ********




¡Obtén la mejor experiencia en la web!
Descarga gratis el nuevo Internet Explorer 8
http://downloads.yahoo.com/ieak8/?l=e1